Seleccionar página

Emma Ozores, una grande de la comedia en España, nos presenta la obra “El último que apague la luz”.

 

Escrita y dirigida por Antonio Ozores, es una divertidísima comedia en la que también participa Alfonso Delgado, y que cuenta con numerosos premios de reconocido prestigio, como Premio nacional 2010 a la mejor comedia, Premio “ojo crítico” a Emma Ozores como me­jor actriz por esta obra, Premio “The Best Show” por la compañía Engli­sh Theatre Company y Premio a la mejor comedia en el festival interna­cional de Edimburgo , entre otros.

 

Emma, después de más de 10 años del estreno de esta obra, y tras cosechar tantísimos éxitos, seguís llenando teatros y haciendo feliz al público ¿Cuál es el ingrediente secreto?

¡Así es! Es maravilloso llevar tanto tiempo, y que mi padre pueda seguir haciendo feliz a la gente. Pues el secreto de este éxito es que la gente disfruta, se ríe y también les hacen pensar a través del humor. Hay gente que dice que ve a mi padre aunque no esté, pues es todo su ingenio, su filosofía de vida, que era tomarse las cosas siempre a través del humor. Escrita con originalidad y gracia, y desde el talento, por eso valoro tanto la obra, no es una comedia al uso, es algo diferente, que hace que la hora y media estés divirtiéndote. Una señora me dijo que venía con depresión y después de la obra ha disfrutado tanto, que lo ve todo desde otra perspectiva, que las cosas no siente que le afectaran como antes de ver la obra y que estaba encantada, pues esas cosas son las que merecen la pena en este oficio.

 

 

Cuéntale a nuestro público, qué destacas de la obra y qué papel tendrán que jugar ellos mismos en nuestro teatro.

¡Jajajajaja! Pues de la obra destaco el ingenio con el que está escrita. El público participa con nosotros en muchos momentos de la obra, estamos unidos en la misma causa, tienen que utilizar la imaginación, imaginar un bebe recién nacido que no se ve, pero que se dice que está, un señor vestido de bombero, un periódico, un biberón, un caballo, etc… También, en otro momento, comentamos lo que era un ”pateo” antiguamente, cuando no gustaba algo que había en el escenario, la gente “pateaba” con los pies sobre el suelo, mostrando su disconformidad, y como Alfonso Delgado recita un verso muy mal, invito al público a patear. A los niños, a partir de cinco años les encanta, uno me dijo “me ha gustado mucho” y le pregunté ¿por qué?, y me dijo “porque jugáis”. De eso se trata, de jugar el público y nosotros juntos, en muchos momentos, en otros simplemente reírse de ver lo que hacemos Alfonso y yo.

Tu padre, Antonio Ozores, maestro de la escena y la comedia en España, escribió y dirigió la obra en su día, ¿sigue siendo igual de especial para ti representarla?

Claro, yo cada día antes de salir a escena pienso en él, y le digo “va por ti”. Me hace mucha ilusión servir de enlace entre él y el público junto con Alfonso Delgado.

 

Una de las sagas de actores y actrices con más nombre en este país, y tú, con una impresionante trayectoria, ¿Qué momento o situación profesional trabajando con la familia recuerdas con más cariño?

Trabajando con la familia todos los momentos que recuerdo son preciosos, se creaba un ambiente de buen rollo tremendo, mi padre siempre haciendo bromas, diciendo cosas graciosísimas, y se formaba un corro alrededor de él, con la gente que trabajábamos juntos, en los descansos de los rodajes y todos riéndose con sus ocurrencias, y mi tío Mariano, que era el director, llegaba corriendo preguntado “¿Qué ha dicho, qué ha dicho?”. También recuerdo con absoluta admiración ver trabajar a mi tío Mariano, llegaba al lugar de rodaje y en décimas de segundo ya sabía dónde ponía la cámara, qué plano iba a hacer, a cada actor les decía lo que quería de cada uno y con tremenda rapidez decía “¿todo claro? perfecto, ¡¡¡Acción!!!”. No me he encontrado jamás a nadie con tantas cualidades para dirigir. Te sentías muy segura con él, te daba tranquilidad, pensabas, “¡oh! alguien que sabe mucho”, y sabias que el resultado iba a ser muy bueno.

 

 

El mundo del teatro y las artes escénicas en general, afectado estos años por la subida del IVA, la crisis, etc., parece que vuelve a subir el “gasto cultural” ¿Cuál es tu opinión, después de tantos años en escena, sobre el panorama general encima de los escenarios?

Pues mira, siempre se ha dicho que el teatro está en crisis y siempre ha continuado. Creo que la magia de ver en vivo ahí encima del escenario, a unos señores, y que está pasando algo en ese momento, es inigualable. A pesar de la poca promoción que tiene el teatro en comparación con el fútbol y otras cosas. Momentos difíciles desde luego los ha habido, pero cuando una obra es buena la gente va a verla. Sí desearía más apoyo para que fuera más fácil llevar a cabo un proyecto. El teatro es magia, cada día aun diciendo el mismo texto, la obra es diferente, porque está viva, un día te equivocas y dices “Buenas tordes” en lugar de buenas tardes, y ahí se ha quedado, no es como el cine o la tele que puedes repetir, cada momento es mágico. Dices el mismo texto, pero puedes decirlo más rápido, menos, cambiar los tonos, puedes tropezarte, te puede dar la tos ¡jajaja! Eso es lo bonito la verdad, ese momento desde que sales hasta que acaba, y las caritas de la gente sonriendo y aplaudiendo, cuando uno a uno se van poniendo de pie mientras sonríen y aplauden, y ves a todo el teatro de pie aplaudiendo, en fin, precioso, y se consigue con esta obra y con mi compañero Alfonso Delgado que es un actor muy grande.

Teatro, cine, televisión… ¿En qué medio te sientes más a gusto? ¿Algún trabajo realizado que recuerdes como “favorito”?

Me gustan todos los medios en este oficio, pero siempre me encariño más con lo último que estoy haciendo, y como ahora es teatro, ver las caras de la gente riendo y escuchar esas risas es lo más bonito del teatro. Como favorito, me gustó mucho protagonizar “La dama boba” bajo la dirección de Antonio Guirau, por la que recibí varios premios. Y trabajar con mi padre, en esta obra dirigida y escrita por él, y en “Achipé, achipé”, otra obra suya que también tuvo mucho éxito. Bueno y “Farmacia de guardia”, que para mí, lo tenía todo para ser una serie diez.

Además de la obra, ¿qué otros proyectos tienes entre manos que puedas contar?

Proyectos sí que tengo, el primero seguir con esta obra porque es un hallazgo. Y hay dos proyectos muy buenos, pero aún no están firmados. Lo que si quería decir es que hace muuucho que no trabajo en Zaragoza, que me produce mucha ilusión, porque mi padre y yo veníamos a menudo a saludar a la virgen del Pilar, y además Zaragoza es preciosa y la gente de aquí es muy auténtica, muy de verdad. Se come de maravilla y me apetece muchísimo compartir esta obra con mis hermanos de Zaragoza y después si quieren, nos saludamos al acabar la obra.