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El próximo domingo 26 de febrero a las 17.30 horas, la Fundación Lacus celebra su Gala Benéfica 7º Aniversario con la conferencia impartida por Luis Galindo, bajo el título “Reilusionarse: La ilusión marca la diferencia”.

Nuevamente el Teatro de las Esquinas de Zaragoza cede sus instalaciones para este día tan especial en el que este ponente de reconocido prestigio internacional, que también acude de manera desinteresada, seguro hará mucho bien a todos los que lo escuchen.

Luis Galindo tiene más de 35 años de experiencia en puestos directivos en diferentes empresas de carácter nacional e internacional de diversos sectores siempre al servicio de numerosos Equipos Humanos. Conferenciante en más de 30 universidades españolas, ha impartido ponencias en Escuelas de Negocio como IESE, ESADE, IE, EuroforumEscorial, APD, Centro de Estudios Garrigues…

Trabaja en la influencia de la Psicología Positiva de Liderazgo y la Construcción de Talento con Equipos Directivos de organizaciones como Telefónica, Iberia, Grupo Santander, La Caixa, Ikea, Repsol, Indra, Accenture, Carrefour, Alcampo, ThePhoneHouse, Iberdrola, Volvo, Roche, LeroyMerlin, Coca Cola, Mapfre, BMW, Endesa, Gas Natural, Siemens, Iberia, Microsoft… entre otras empresas de referencia.

Ha actuado como ponente durante el año 2014 y 2015 en más de 485 conferencias y seminarios, tanto nacionales como internacionales. Es miembro de Top Ten Speakers y Socio Director de Luis Galindo & Asociados, Consultores en Recursos Humanos.

¿Se puede aprender a vivir?

Lo que se puede es adquirir una serie de hábitos que nos permitan disfrutar más de la vida. Se puede ejercitar el positivismo siendo agradecido, poniendo cariño y amor a cada cosa que hacemos y prestando atención a todo lo bueno que nos rodea y que nos pasa a diario. Si empezamos a fijarnos en lo positivo cada día veremos más cosas positivas a nuestro alrededor y nuestra vida será mucho más gratificante.

¿Asistir a una conferencia como la que ofrecerás el 26 de febrero te puede cambiar la vida?

No, no me atrevería a tanto creo que nadie cambia a nadie a no ser que la persona por si misma quiera cambiar en ese caso estoy seguro que ella misma cambiará su vida. Te puedo asegurar que tras mis conferencias recibo un montón de muestras de agradecimiento tanto en persona como por mail o Redes Sociales de personas a las que las conferencias han ayudado a despertar algún aspecto positivo que se poseía pero que estaba apagado o medio dormido. se puede decir que, en ocasiones, mis palabras pueden servir de interruptor para encender sentimientos o emociones que sabemos, pero que teníamos dormidos o apagados. Creo que puede ayudar a recuperar la ilusión que, a veces nos falta.

¿Para ser feliz hay que entrenarse?

¡Por supuesto! A ser feliz, a ver la vida con optimismo, a ver el vaso medio lleno, ser positivo se aprende y se entrena, día a día. Y requiere de un método, es algo racional. Y uno de los puntos claves es dejar de quejarse y ser agradecido.

¿Nuestra sociedad es muy “quejica”?

En general, nuestra sociedad, en general, es quejica. Y es porque la mayoría de las veces todo lo que tenemos pasa desapercibido. Nos creemos que nuestra forma de vida viene de serie y nos olvidamos de agradecer todo aquello de lo que disfrutamos. Lo primero que tenemos que hacer es darnos cuenta del regalo que la vida nos hace cada día. Mira, nuestro principal problema es que empezamos a valorar lo que tenemos cuando lo perdemos. ¿Por qué no nos paramos cada mañana a pensar que somos unos privilegiados por haber nacido en un país en el que tenemos cosas maravillosas, a pesar de las dificultades?.

¿El lenguaje positivo es una de las primeras formas para crear un estado de ánimo?

Desde luego y es más sencillo de lo que parece. Se trata de intentar hablar de lo positivo que nos vamos encontrando con palabras que nos impulsen, en vez que utilizar palabras que contaminen nuestro estado emocional. no se trata de imaginarnos el mundo de color de rosa o de inventarnos cosas buenas sino de que cuando vemos cosas buenas las digamos en voz alta. Hay mucha gente que se queja de sus obligaciones, ¿por qué no decimos en voz alta que nos gusta nuestro trabajo, que estamos contentos de ir cada mañana a por un nuevo reto profesional?.

En tus conferencias hablas de ilusión y esperanza ¿Son dos conceptos que se complementan?

La ilusión es un motor importantísimo para afrontar el futuro con esperanza. ¿No te has dado cuenta? Cuando hablamos de algo ilusionados estamos produciendo endorfinas, nos sentimos más felices y, por tanto, con mucha esperanza en el resultado de lo que estamos haciendo. Sí, creo que se complementan perfectamente.

La psicología positiva actual habla de la importancia de aceptarse, y algunos consideran que esa aceptación es sinónimo de resignación… ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Aceptar no es resignarse. Aceptar lo que no podemos cambiar es la fórmula que nos permite continuar con nuestra vida y seguir adelante con nuestros objetivos y metas. Pero no tiene nada que ver con resignarse ante una determinada situación eludiendo cualquier responsabilidad sin haber analizado antes lo que se puede hacer para cambiarla. Al aceptar algo adoptas una actitud de acción porque antes de empezar has analizado la situación. la resignación es un estado de indefensión que nos lleva a un suicidio cotidiano, no efectivo en cuanto a peligro físico pero si emocional.

El éxito requiere ilusión, positivismo, esfuerzo… ¿Y saber gestionar los momentos de bajón?

En los momentos difíciles, la ilusión y la confianza en el futuro son decisivas y mas importantes que nunca. a las personas que han perdido la ilusión hay que animarles a actuar… ¡no te paralices y actúa! Y, sobre todo, no esperes sentado a que lleguen momentos mejores. ¡Hay que buscarlos!.

¿Las personas somos muy volubles emocionalmente?

Lo que pasa es que las emociones son contagiosas. Cuando me aventuré a escribir mi último libro, “Reilusionarse”, en el ambiente de este país se había instalado la resignación en todos los rincones del país. La tristeza, la crítica, la pasividad… pero en contrapartida –me dije- la ilusión también es contagiosa y si nos ponemos a ello podemos modificar nuestras emociones en positivo. Observa, por ejemplo, como se pasa de la risa al llanto en una final de fútbol o de tenis. Lo que tenemos que conseguir es que los pensamientos positivos, desde la objetividad, destaquen sobre el resto.

Para terminar, dinos tu receta secreta para lograr la felicidad…

No creo que haya una receta, pero sí algo que es común a todos y que puede ayudarnos: Ver la vida como un regalo y darse cuenta de que los milagros ocurren cada día a nuestro alrededor. Como decía Albert Einstein “el que quiera ver milagros todos los días los vera, otros no verán ninguno”, como por ejemplo el amor de una familia, el nacimiento de un niño, el correr agua cuando abres un grifo, el disfrutar de tener un trabajo……Por eso es muy importante estar alerta y entrenarnos en ser conscientes para poder verlos. Otro aspecto interesante de las personas más felices, según los últimos estudios, es que estas son personas generosas. ¡¡¡Una buena receta a seguir!!!.