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Entrevistamos a Lola Herrera, de cara al estreno en Teatro de las Esquinas, de la obra “La Velocidad del Otoño“.

 

La obra, rodeada de un halo especial, mezcla de humor, ternura y fragilidad, nos cuenta la historia de una anciana y la relación con sus hijos, cuando estos se empeñan en velar por el “bien” de su madre, y ella se niega a obedecer sus deseos, que aunque con buena intención, son los de sus hijos, y no los de ella misma. Lola Herrera, con mas de 40 años de carrera, en los que ha realizado numerosos papeles protagonistas, una vez más, lleva la batuta en esta obra, en la que su actuación, según la crítica, mantiene su incontestable brillo interpretativo con un gran dominio escénico. Construye con firmeza y con encanto el personaje de Alejandra, una mujer tan inteligente como valiente.

 

La Velocidad del Otoño, una comedia entrañable, con una reivindicación a la sociedad por el trato a sus mayores, ¿Qué trasfondo o alegato transmite la obra?

Pues transmite la reclamación de la libertad de los mayores a tomar sus propias decisiones, el respeto en una palabra a la gente que, aunque tenga años, está bien de su cabeza, es capaz de tomar decisiones por sí misma… En la sociedad en la que vivimos, normalmente se manipula bastante a la gente mayor; con el mejor de los fines, queriendo mucho a las personas, pero… hay una manipulación y un “como que ellas no saben decidir lo que necesitan”…

El personaje que interpretas, Alejandra de 79 años, se enfrenta a su familia por el lugar donde estos quieren que pase el resto de los años que le quedan de vida. Cuéntanos, ¿que sentimientos encontrados tiene con su lucha y su familia?.

Encontrados… pues que no están de acuerdo los hijos con lo que ella quiere, y ella defiende su decisión, que quiere estar sola y quiere estar en su casa. Esa es la defensa que hace, es una cosa muy sencilla. Una persona cuando tiene esa edad,  se ha ganado el derecho de terminar los días como ella quiera.

 

Cris, el personaje al que interpreta Juanjo Artero, ¿Qué significa para Alejandra?

Es un hijo con bastantes cosas de ella, ella lo ha educado de una manera especial, porque es un chico con una sensibilidad muy especial. Ha heredado muchas cosas de su madre, es artista, es un hombre que anda un poco perdido… pero que está buscándose y realmente es… el hijo que más tiene que ver con ella.

La experiencia es un grado, pero ¿Qué le pasa a la sociedad con sus mayores y por qué da la sensación que son invisibles? ¿es una asignatura pendiente de todos?

Hombre por supuesto, es una asignatura pendiente y además un poco bochornosa, porque quien no se preocupa de la gente que se ha preocupado por ellos, pues va a encontrarse con lo mismo al final del camino ¿no?; Vamos, una sociedad que quiere manipular o ignorar a sus mayores, yo creo que es una sociedad enferma.

Lola Herrera, una impresionante carrera en teatro, cine, televisión, doblaje… echando la vista atrás, ¿qué etapa laboral recuerdas con más cariño?

Todas han sido necesarias para estar donde estoy…  yo estoy disfrutando mucho de esta etapa que esto viviendo, cada una de las etapas ha tenido su contenido, su enseñanza, su satisfacción y sus dudas, o sea que todas han sido importantes.

 

 

Con todos los personajes a los que has interpretado, ¿Te has quedado algo de cada uno o más bien cada personaje tiene algo de ti?

Yo creo que eso es recíproco, los personajes te dan cosas y tú les prestas cosas, les prestas el alma. Ellos te hacen abrir los ojos a muchas cosas que tu ni siquiera podías sospechar que tenías dentro.

Y, por último, para convencer a nuestro público más indeciso, se describe la obra como divertida y conmovedora, ¿Qué ingredientes tiene “La velocidad del otoño”?

Tiene reivindicación, tiene denuncia, y al mismo tiempo se habla de algo que es cotidiano que todo el mundo conoce ¿no? aunque lo quiera ignorar. Tiene muchos atractivos para que se muevan sentimientos, se esbocen sonrisas y de pronto se caiga una lagrima.

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(Texto transcrita de la entrevista realizada a Lola Herrera)